Reyes haircutters.
Pues si, pasé otra prueba en Manila, una prueba ardua, una de esas en las que uno piensa que se va a quedar, de las que se encomienda a Dios para que lo deje ver el otro lado y pueda uno recoger las promesas caramba... Me fui a peluquiar hermano... Uff qué paridera ahi sentado, porque uno acostumbrado a que por cinco años seguidos uno iba a donde Glorita, la benemérita madre de Mauricio Velásquez, mi querida vaca saltarina, y no era sino decirle: "Glorita, sorpréndeme" y ya, se quedaba uno estático esperando los buenos estilos de ese lado del mundo... Siempre me mantenía a la vanguardia de la moda capilar colombiana... Que el siete, que el paisita, que el Mc Giver, que las gatas atrás.
Pero vea pues, me fui a hacer el "motilado" a Reyes Haircutters, la peluquería de la familia filipina (eso decía la bata del man), y pues bueno, si es jodido que un man del Arte Francés en la sexta te entienda lo que querés, no se imaginan la historia ¡con un filipino mirándolo a uno con cara de que no entiende!
Y uno queriendo decirle en inglés que lpilas con las gatas, que las gatas ni las mire, ni las toque, ni las corte porque tienen su guaguancó a bordo. ¡Qué lío!
Por lo tanto muchachos, no se publicarán fotos del autor de este blog en los próximos 15 días por razones de tranquilidad pública.
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